NETANYAHU AMENAZA CON LA INVASIÓN DE UNA GAZA AL BORDE DE LA HAMBRUNA

Laura Marrone*

Una nueva escalada en el plan siniestro de limpieza étnica de Gaza estaría a punto de ejecutarse si Netanyahu, con la aprobación del gabinete de su gobierno, invade el 25% del territorio de Gaza que aún no controla y donde se hacinan los 2.300.000 gazatíes que sobreviven a su asedio. No obstante, los altos mandos de las fuerzas armadas aun no la aprobaron y, en especial el general Eyald Zamir, jefe del estado mayor que directamente lo desaconseja.

En medio del mayor aislamiento y descrédito de la historia de Israel, movilizaciones de cientos de miles recorren el mundo reclamando el cese del genocidio (esta semana 300.000 personas ocuparon el puente Harbour de Sidney en Australia), 146 sobre 193 países de la ONU, (entre ellos la mayoría del Consejo de Seguridad a excepción de EEUU) se proponen reconocer en la asamblea de septiembre el estado palestino en el marco de su coexistencia con el estado de Israel.  Acorralado por movilizaciones internas en Israel y por el quiebre en sus filas incluso de más de 500 ex jefes militares  y del servicio de inteligencia de Mossad, que reclaman terminar con la actual guerra y buscar un acuerdo con Hamas para liberar los rehenes, Netanyahu amenaza con apretar el acelerador a una salida de muerte sin fin de gazatíes. Salida que incluso demuestra su desprecio a la vida de los rehenes en ese territorio.

Las negociaciones en Qatar en julio 2025, donde EEUU e Israel se retiraron, fracasaron porque los gobiernos de ambas naciones pedían la rendición de Hamas, lo que ésta no aceptó: la entrega de los rehenes israelíes a cambio de rehenes palestinos en manos de Israel (no se supo la cifra), la entrega de las armas por parte de Hamas, ningún compromiso de retiro de las fuerzas militares israelíes ni cese del fuego definitivo y un gobierno de Gaza supervisado por Israel.

El 31 de julio Francia y Arabia Saudita convocaron a una conferencia en Naciones Unidas en Nueva York donde volvieron a reiterar una propuesta de rendición. Con matices respecto a la de Qatar, esta conferencia propuso el cese del fuego y la entrada de ayuda humanitaria condicionado a que la administración de Gaza pase a manos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para una solución de dos estados, donde el palestino estaría desarmado. Según sus voceros, el acuerdo contaría con la aprobación de Mamlhud Abas, presidente de la ANP.  El reconocimiento que prometieron Francia, Reino Unido y Canadá, está condicionado a similares exigencias.

Fuentes vinculadas a la resistencia palestina dentro y fuera del territorio denuncian estos acuerdos como la reiteración de los que, desde la creación del estado de Israel, fueron negando el derecho de los palestinos a su tierra, demostrando el fracaso de la salida de los dos estados.  Por el acuerdo de Camp David, (1974) Egipto fue el primer país árabe que reconoció el estado de Israel a cambio de que Israel le devolviera la península de Sinaí. En Oslo (1993) la OLP reconoció el estado de Israel a cambio de que se permitiera la administración de Cisjordania y Gaza a la ANP con la promesa de un futuro reconocimiento a un estado palestino. Pasaron 32 años. Cisjordania está colonizada y amenazada de anexión. Gaza destruida. Por el acuerdo de Wadi araba (1994) Jordania terminó su conflicto con Israel y la reconoció como estado. Para Palestina, nada. Por los acuerdos de Abrahan (2020) Emiratos Árabes y Barehim reconocieron a Israel y luego lo hicieron Marruecos y Sudan. Poco antes del ataque de Hamas el 7 de octubre 2023, Arabia Saudita se aprestaba a aislar definitivamente a los palestinos con la firmar también de esos acuerdos.

Entre otros pronunciamientos, el Movimiento ruta revolucionaria manifestó: “Ni los perfumes de París ni el oro de Ryad podrán ocultar el hedor de su conspiración”. Denuncian que la propuesta es crear “un estado de papel sin soberanía, sin ejército y sin derecho de retorno de los refugiados”

La Unión Palestina de América Latina (UPAL) hizo un llamado a la solidaridad urgente este 4 de agosto y al mismo tiempo rechazó el llamado a elecciones generales que habría hecho la ANP por considerarlo una “maniobra ilegítima que profundiza la división interna”.

Similares declaraciones, cuestionando la salida de los dos estados, realizó esta semana un ex presidente de la Knesset (parlamento israelí): “No sé si Israel debería existir”.

Si bien Hamas ha sufrido derrotas cuantiosas de varios de sus batallones en el norte y en el sur, sigue actuando en toda la Franja, reconocido por los propios mandos sionistas.

En nuestro país la complicidad del gobierno de Milei con Israel, que anunció la visita de Netanyahu al país, ha despertado una fuerte repulsa. Los diputados Juan Carlos Giordano, y Mercedes de Mendieta, de Izquierda Socialista (IS), junto al resto del bloque del FITU presentaron en el Congreso de la Nación una declaración de repudio y reiteraron el pedido de ruptura de las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con Israel. La solidaridad con Palestina, después de meses de aislamiento de una vanguardia de izquierda, de sindicatos y comisiones internas combativas que estuvieron movilizándose, ha crecido. Las dos últimas marchas globales en junio y julio se realizaron en varias ciudades del país y empezó a haber una coordinación extendiéndose la formación de colectivos de unidad de acción por el fin del genocidio y contra la hambruna.  Sectores del peronismo que hasta ahora no se habían pronunciado, comenzaron a hacerlo. Cuarenta diputados y referentes declararon estar contra la visita de Netanyahu y por el fin del genocidio, siempre dentro de la línea de los 2 estados.  Una reunión nacional de las 2 CTA habría discutido empezar a pronunciarse por el fin del genocidio.

En las próximas semanas se agudizará el problema pues puede haber un punto de inflexión en la hambruna que signifique que el número de muertes se dispare. Al mismo tiempo la amenaza de Netanyahu de “terminar con el problema”, avalado por Trump, a partir de la invasión, puede llevar a un baño de sangre aún mayor.

Solo la continuidad de la resistencia interna del pueblo en la Palestina ocupada, la movilización internacional en las calles, especialmente las acciones del BDS que impidan el suministro de armas y combustible a Israel como ya vienen haciendo muchos trabajadores en puertos de Europa, la movilización interna en Israel que profundicen la grieta del sionismo en ese país, puede parar esta tragedia. En el nuestro seguiremos impulsando la unidad de acción en la calle contra el genocidio, la hambruna y la visita de Netanyahu, realizando charlas, pasando los documentales para ir contrarrestando la campaña sionista de los medios de prensa. En ese marco explicaremos con paciencia que la solución no son los dos estados sino una Palestina única, democrática, donde convivan todas las etnias, culturas y religiones, y se respete el derecho al retorno de los desplazados en toda la Palestina ocupada.

Buenos Aires, 7 de agosto 2025

*Integrante del Comité argentino de solidaridad con Palestina y de Izquierda Socialista

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Acerca de Laura Marrone

Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA) Trayectoria laboral: Profesora de Enseñanza Superior (2012-2018) Maestra (1984-2012) Cajera de venta de hamburguesas (París 1981-1983) Mucama de hotel (París 1981) Empleada en fábrica metalúrgica (Madrid 1979-1981) Bibliotecaria (1971-1976) Trayectoria política Fue Secretaria de Asuntos Pedagógicos de Ademys (2010-2013) Vicepresidente de UMP-CTERA (1985-1989) Exiliada política por estado de sitio (1979-1983) Militó en la Liga Socialista de los Trabajadores de Francia y en el movimiento de los inmigrantes sin papeles de París Militó en Comisiones Obreras de España, en la rama metalúrgica en Getafe, España. Fue expulsada de España durante el Tejerazo. (1981) Presa política de la dictadura (1976-1979) Delegada de nivel superior en la UEPC-CTERA- Córdoba (1973-1976) Delegada estudiantil en la Facultad de arquitectura (1971-1973) Ingresó a la corriente morenista a la cual perteneció hasta la actualidad 1971-2018 en sus diferentes organizaciones. PRT-La Verdad (1971-1972, PST (1972-1983), MAS,(1983-2004) Izquierda Socialista (2011 y sigue). Militante del movimiento tercer mundista del catolicismo en Córdoba (1969-1971) Escribió libros de texto para el nivel primario y secundario para Estudios Sociales y Formación Ciudadana. 2022 Autora del libro Memorias de las luchas por la educación (1943-1976) publicado por editorial CeHuS Artículos sobre política educativa.

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